Tim Friede, un científico norteamericano de Wisconsin, se sometió a una arriesgada prueba. El hombre de 39 años se dejó morder por una serpiente mamba negra, la más venenosa de África. Lo que quería demostrar era que es inmune al veneno.

El científico instaló cámaras para grabar el peligroso experimento.

En las imágenes se pueden observar grandes cajas con diferentes serpientes en su interior. Friede buscó la mamba negra. Cuando intentaba sujetarlo, el reptil le mordió uno de sus dedos. Luego, lo acercó a su brazo y volvió a atacarlo con sus colmillos.

En una persona normal, una mordida de esa serpiente podría provocar una muerte muy dolorosa en apenas 15 minutos.

Pero para Friede es como si fuera solo un golpe.

De hecho, según reconoció el propio científico, en los últimos 17 años sufrió más de 200 picaduras de las serpientes más letales del mundo.

Sin embargo, su obsesión por probar su teoría sobre la autoinmunización le significó serios problemas en el aspecto personal.

Su esposa lo dejó en 2016, después de 20 años juntos, cuando el científico había reunido una gran cantidad de serpientes en su casa.

Pese a sus controvertidos experimentos, Friede tiene cierto respaldo de la comunidad científica, de acuerdo a Daily Mail.

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