Ali Akbar Velayati 1920

Siete horas después de que el funcionario iraní Ali Akbar Velayati, implicado en el atentado a la AMIA, arribara a Moscú para reunirse con el presidente Vladimir Putin, la administración rusa no emitió aun respuesta alguna a un pedido de extradición para el enviado del Ayatolá exigido por la justicia argentina. Pero el gobierno de Mauricio Macri ya fijó una posición: planteó que “legalmente Rusia está obligada aceptar” el pedido judicial porque existe un tratado internacional suscripto entre ambos países.

Según revelaron a Infobae funcionarios de alta jerarquía de la Cancillería y del Ministerio de Justicia, el gobierno de Putin no debería negarse a detener y extraditar a Velayati ya que existe un tratado de extradición suscripto entre ambos países que fue aprobado el mes pasado por el Parlamento argentino y en el artículo 1 dice taxativamente las obligaciones asumidas por Rusia y la Argentina.

“Las Partes se obligan, conforme a las disposiciones del presente Tratado, a entregarse recíprocamente, por una solicitud, a las personas que se encontraren en territorio de una de las Partes, para ser sometidas a un proceso penal o para la ejecución de una pena, por la comisión de un delito que dé lugar a la extradición”, dice el acuerdo bilateral que fue firmado por Putin y Cristina Kirchner en julio de 2014 y el mes pasado fue avalado plenamente por el Congreso argentino.

Sin embargo, desde la Cancillería admitieron hoy que Rusia aún no ha dado señal alguna de querer avalar el pedido que hizo hoy el juez Rodolfo Canicobal Corral para ordenar la detención y extradición del funcionario iraní acusado de ser uno de los autores intelectuales del atentado terrorista a la AMIA que en 1994 causó la muerte de 85 personas.

“Rusia podría dilatar una respuesta por temas burocráticos y cada hora que pasa juega a favor de Velayati”, dijo un funcionario del gobierno ante Infobae.

A su vez, otro referente allegado al presidente Mauricio Macri admitió que “la situación es delicada desde la diplomacia internacional”. Explicó, así, que por tratarse de un funcionario de Irán, que es un aliado estratégico de Moscú en Medio Oriente, la decisión de Putin no parecería jugar en favor del reclamo de la justicia argentina.

Vladimir Putin, presidente de Rusia, dijo que el país no tendrá su propia critomoneda (Reuters)
Vladimir Putin, presidente de Rusia

En el gobierno no quisieron informar aun si Macri estaría dispuesto a levantar el teléfono para hablar directamente con Putin y plantear el reclamo de la Argentina. Es que la relación entre ambos jefes de Estado es muy cordial y han decidido estrechar la alianza estratégica integral. De hecho, Macri viajo en visita oficial a Moscú en enero pasado y selló varios acuerdos comerciales con Putin.

Pero los vínculos de Irán con Rusia parecen pesar más de la cuenta. Según informó hoy la agencia oficial iraní IRNA, Velayati viajó a Moscú como asesor del líder supremo el ayatolá Alí Khamenei para que “mantenga un encuentro con Putin en el marco de las negociaciones por aclarar la posición de Teherán luego de la retirada de los Estados Unidos del acuerdo nuclear”.

El funcionario iraní implicado en la causa AMIA estará hasta el viernes por la tarde en Moscú y la agenda de Velayati incluye un encuentro con el presidente Putin. Hasta ahora esa reunión no se dio. Luego de ello viajará a China con el mismo objetivo.

El Therán Times informó hoy que Velayati se encogió de hombros cuando la prensa le preguntó en Moscú por el viaje simultáneo a Rusia que está realizando el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. Sobre ello, dijo que “a nadie le importa. Su presencia o ausencia en Rusia no tiene ningún efecto en nuestra misión estratégica”, agregó el funcionario iraní que llegó a Moscú con una amplia comitiva.

Por otra parte, Velayati remarcó ante la prensa que los lazos de Irán y Rusia son “estratégicos” y citó la lucha mutua contra Daesh en Siria, la cooperación en las Naciones Unidas y el apoyo de Rusia para diseñar el acuerdo nuclear de 2015 como “otros ejemplos de lazos estratégicos y duraderos”, dijo.

Ali Akbar Velayati - SF

Ante este panorama de la política internacional, en el gobierno argentino admiten por lo bajo que “es lógico que Putin pondere más la visita de Velayati y no el pedido de extradición de la Argentina”.

Tras confirmarse la llegada del funcionario iraní a Rusia, el juez Canicoba Corral ratificó su pedido para exigir la captura internacional del funcionario iraní implicado en la causa del atentado contra la AMIA, lo que activó los canales de negociaciones diplomáticas.

Velayati era ministro de Relaciones Exteriores de Irán cuando ocurrió el ataque terrorista –ocupó el cargo entre 1981 y 1997– y está acusado de haber participado de la reunión que se celebró el 14 de agosto de 1993 en el Consejo Supremo de Seguridad en la que se decidió el ataque.

No es la primera vez que Velayati sale de Irán. El año pasado estuvo en Singapur, Malasia y Líbano. Pero a pesar de las quejas que presentó en ese entonces el gobierno argentino, el funcionario iraní no pudo ser detenido. Sobre él pesa un pedido de captura nacional e internacional desde noviembre de 2006 aunque no rige una “alerta roja” de Interpol, lo que impide una detención automática.

Después de dejar Rusia, el viernes por la tarde, Velayati se trasladará a China para emitir allí el mismo mensaje de alineamiento al acuerdo nuclear que Estados Unidos abandonó. Pero para la justicia y el gobierno argentino la estadía del funcionario iraní en Beijing carecerá del efecto que tiene en Moscú: es que la Argentina y China no han sellado aun tratado de extradición alguno.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

A %d blogueros les gusta esto: