Corea del Norte anunció hoy que desplegará una "nueva arma estratégica" para hacer frente a los actos hostiles de Occidente, tras el estancamiento de sus negociaciones con Estados Unidos, virtualmente paralizadas desde la última cumbre de febrero de 2019.
El líder norcoreano, Kim Jong-un, dijo que Corea del Norte no está obligado a mantener la moratoria que cumplía desde desde 2018 sobre armas de destrucción masiva, luego de considerar la falta de propuestas por parte de la Casa Blanca.
"Los actos hostiles y la amenaza nuclear contra nosotros van en aumento", afirmó Kim Jong-un, según la agencia estatal norcoreana KCNA, durante un discurso pronunciado al concluir la quinta reunión plenaria del Comité Central del Partido de los Trabajadores.
Kim aseguró que "el mundo será testigo de una nueva arma estratégica que estará en posesión de la República Popular Democrática de Corea (nombre oficial del país) en un futuro cercano".
El líder norcoreano se refirió probablemente a un nuevo tipo de misil balístico de alcance intercontinental (ICBM), informó EFE y BBC de Londres.
Sin embargo, dijo que Pyongyang potenciará su capacidad nuclear según sea la "futura actitud de Estados Unidos" hacia ese país.
Las negociaciones entre Washington y Corea del Norte se encuentran estancadas desde la última cumbre mantenida entre Kim y Trump a fines de febrero pasado en Hanoi, Vietnam, tras la negativa de Pyongyang de abandonar por completo su programa nuclear.
Durante 2019, el gobierno norcoreano realizó pequeños tests de armas nucleares, lo que fue visto como un intento para presionar al gobierno estadounidense.
Kim afirmó que Washington ha respondido a la moratoria de Corea del Norte con una serie de ejercicios militares llevados a cabo conjuntamente con Seúl, así como con nuevas sanciones económicas contra ese país.
"Bajo semejantes condiciones, ya no hay fundamento para nosotros en lo que se refiere a mantener este compromiso unilateral (de suspender pruebas de armas) durante más tiempo", dijo el líder norcoreano, hablando ante las élites del partido de los Trabajadores.
Pyongyang declaró una moratoria autoimpuesta sobre test nucleares y lanzamientos de ICBM en abril de 2018, en un gesto que ayudó a convocar la primera cumbre entre Kim y el presidente Trump en Singapur.
En esa cita celebrada en junio de 2018, los dos países se comprometieron a "trabajar para la desnuclearización de la península coreana".
Pero el diálogo entre Washington y Pyongyang no avanzó desde la fracasada cumbre de febrero pasado, cuando la Casa Blanca consideró insuficiente la oferta de Corea del Norte sobre el desmantelamiento de sus activos nucleares.
Washington, por lo tanto, mantiene una serie de sanciones económicas contra el gobierno norcoreano, ya que lo considera una "amenaza extraordinaria" para la seguridad nacional.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: