LONDRES (AP) — El ingreso de Gareth Bale revolucionó a Tottenham, pero no de la manera que José Mourinho había imaginado.

Con una cómoda ventaja 3-0 cuando Bale ingresó a los 72 minutos ante West Ham, Tottenham se desmoronó en un partido que tenía dominado y acabó con un magro empate 3-3 por la Liga Premier el domingo.

En el último aliento, el volante argentino Manuel Lanzini clavó en la escuadra un remate desde fuera del área para rescatar un punto que parecía imposible cuando Son Heung-min abrió la cuenta en el primer minuto y Harry Kane firmase un doblete a los 16 minutos.

“No se puede creer. Hemos perdido dos puntos, los tiramos a la basura", dijo Mourinho.

Para estropear el regreso de Bale con Tottenham, el central paraguayo Fabián Balbuena descontó a los 82 para West Ham y un autogol del defensor colombiano Davinson Sánchez, tres minutos después, le puso emoción al final.

Bale, cedido a préstamo por el Real Madrid, dispuso de una ocasión inmejorable para anotar el cuarto de los Spurs. Tras ser habilitado por Kane, Bale remató desviado.

“Es una pena que no pudimos meter el cuarto gol para liquidar el partido", dio Mourinho. “La decisión de no sacar a Bale (de titular) fue una buena decisión. Una decisión para demostrar que no tiene una silla hermosa esperándole en el equipo. Fue un mensaje para el equipo".

En lugar del festejo de Bale al volver a Tottenham después de siete años, West Ham terminó celebrando de una manera que era inconcebible en la primera mitad.

“Por algún motivo, dejaron de buscar el segundo gol en el segundo tiempo, de liquidar el partido", dijo el volante de West Ham Declan Rice. “Luego que metimos el primero, empezamos a tener la convicción de que podíamos empatar o ganar”.

Ese tipo de convencimiento fue lo propició el gol de Lanzini en los últimos segundos. De un balón que había sido rechazado en un córner, el ex de River Plate sacó un zapatazo que el arquero Hugo Lloris sólo pudo rozar con los dedos.

No fue el único gol agónico de un jugador argentino que selló un empate durante la jornada.

Alexis Mac Allister, otro volante, salió de la banca para anotar a los 90 minutos el gol con el que Brighton igualó el domingo 1-1 de visita a Crystal Palace.

El remate del ex de Boca Juniors desde el borde del área rozó en el zaguero rival Gary Cahill, con lo que el asedio de Brighton encontró recompensa en el Selhurst Park.

Pero el central de Brighton Lewis Dunk fue expulsado con roja directa en el tercer minuto de la prolongación por una fuerte entrada sobre Cahill.

El local no tuvo tiempo para capitalizar la ventaja numérica. De hecho, apenas tuvieron un remate a puerta en todo el partido, y ese fue un polémico penal que Wilfried Zaha convirtió a los 19 minutos.

La pena máxima fue señalada por el jaloneo de Tariq Lamptey a la camiseta del delantero del Palace Michy Batshuayi dentro del área. Zaha facturó su cuarto gol de la temporada con un disparo que hizo que el arquero Mathew Ryan se arrojase al otro costado.

Brighton se embolsó su cuarto punto de la temporada tras haber perdido tres de sus primeros cuatro partidos. El Palace suma siete puntos.

Con un gol de Ross Barkley en los descuentos, Aston Villa se llevó la victoria 1-0 de visita a Leicester. Barkley anotó en el primer minuto de la prolongación.

El triunfo dejó al Villa en el segundo lugar de la tabla con 12 puntos, uno menos que el líder Everton. El club de Birmingham tiene un partido pendiente. Leicester suma nueve unidades.

Sheffield United y Fulham empataron 1-1 para cosechar sus primeros puntos de la campaña. Billy Sharp anotó de penal para Sheffield United a los 85, luego que ocho minutos antes Ademola Lookman puso en ventja a Fulham.

Burnley quedó como el único equipo de la Premier sin sumar puntos.

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