Numerosos cristianos ortodoxos de Grecia asistieron el domingo, por primera vez desde hace casi dos meses, a la misa en la que se dio la comunión a los fieles, pese al riesgo de propagación del coronavirus, según los científicos.

En el marco del desconfinamiento gradual iniciado el 4 de mayo, las iglesias fueron autorizadas a partir del 17 de mayo a volver a abrir a condición de respetar una serie de medidas, entre ellas el distanciamiento social.

"No hubo una gran afluencia de fieles, las distancias se mantuvieron", dijo a la AFP el sacerdote Maximos de la iglesia de Saint André en Agia Paraskevi, en las afueras del norte de Atenas.

"Solo un tercio de fieles llevaba mascarilla", dijo el padre Maximos.

Las restricciones impuestas a las iglesias desde el 23 de marzo en el marco del confinamiento general coincidieron con la Pascua ortodoxa el 19 de abril, lo que no gustó al Santo Sínodo.

Este órgano supremo eclesiástico se ciñó al final a la opinión científica para prohibir la llegada de fieles a las iglesias, aunque se negaron a prohibir la comunión, como desaconsejaban los médicos del país.

Menos afectado que otros países europeos, Grecia ha registrado 162 muertos y 2.819 casos del nuevo coronavirus.

hec/af/mis

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