Dicho mensaje dice textualmente:

Observar la realidad con “Lentes violetas” implica perspectiva de género, entendida como actitud crítica para visibilizar cómo se construyen y se sostienen en la sociedad algunas valorizaciones, mandatos, prohibiciones y permisos que generan desigualdad entre hombres y mujeres. El machismo nos atraviesa como sociedad, hombres y mujeres lo encarnamos, a veces sin ser conscientes de ello.

Por ejemplo, se nos ha enseñado que hay que elegir entre el éxito público y el privado, por lo tanto, según ese mandato, “aquella mujer que elige el protagonismo público debiera tener como correlato un desmadre de vida privada”. También se dice que “las mujeres no pueden afrontar situaciones difíciles que requieran autoridad y poder”. Estos estereotipos tienen múltiples incidencias: por una parte, convierten a las mujeres en “no-elegibles” para puestos que requieran autoridad y ejercicio del poder. Por otra, hay mujeres que asumen este estereotipo interiorizándolo, repitiéndolo casi sin cuestionarlo y como si fuera resultado de elecciones propias.

Las mujeres que se atreven a desafiar estos mandatos son duramente atacadas, pensemos en lo que sucedió con Cristina Fernández de Kirchner, por ejemplo, durante el conflicto con las patronales agropecuarias por la resolución 125 sobre las retenciones a la soja, cuando le adjudicaron el apodo de “yegua” entre otros calificativos que configuran un verdadero ataque al género femenino, agresión que repudiamos firmemente y la consideramos una ofensa para todas las mujeres.
Podemos retroceder unas cuántas décadas atrás, cuando a Evita Perón, figura emblemática de los años 40/50, con una postura claramente defensora de los sectores más humildes de la sociedad, entre ellos tambien, las mujeres, era calumniada por las clases altas y denigrada por su inteligencia y su trabajo social para con las clases bajas.

Desde el colectivo Lentes Violetas, queremos expresar nuestra sororidad con todas aquellas mujeres que eligieron participar como candidatas en el actual proceso electoral y fueron atacadas a través de las redes sociales y otros medios con mensajes agraviantes que aluden a su presunta incapacidad para ocupar el cargo público (lugar machista si lo hay) para el que se postulan. Sabemos que fueron injuriadas también en relación con su vida privada. No es casualidad que en lo local la candidata a concejala Laura Aranda y la candidata a senadora Sandra Passarino hayan tenido que pasar por ese mal momento.

Desde nuestro espacio repudiamos totalmente ese accionar misógino y machista e invitamos a la sociedad a reflexionar sobre ello.

Este es nuestro tiempo, debemos seguir empoderándonos, formándonos para ocupar aquellos lugares a los que no tuvimos acceso en otras épocas por el simple hecho de ser mujeres. ✊💜

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El colectivo «Lentes Violetas» expresa desde su red social, el repudio hacia los ataques misógenos y machistas que sufren las candidatas Laura Aranda y Sandra Passarino.

Dicho mensaje dice textualmente:

Observar la realidad con “Lentes violetas” implica perspectiva de género, entendida como actitud crítica para visibilizar cómo se construyen y se sostienen en la sociedad algunas valorizaciones, mandatos, prohibiciones y permisos que generan desigualdad entre hombres y mujeres. El machismo nos atraviesa como sociedad, hombres y mujeres lo encarnamos, a veces sin ser conscientes de ello.

Por ejemplo, se nos ha enseñado que hay que elegir entre el éxito público y el privado, por lo tanto, según ese mandato, “aquella mujer que elige el protagonismo público debiera tener como correlato un desmadre de vida privada”. También se dice que “las mujeres no pueden afrontar situaciones difíciles que requieran autoridad y poder”. Estos estereotipos tienen múltiples incidencias: por una parte, convierten a las mujeres en “no-elegibles” para puestos que requieran autoridad y ejercicio del poder. Por otra, hay mujeres que asumen este estereotipo interiorizándolo, repitiéndolo casi sin cuestionarlo y como si fuera resultado de elecciones propias.

Las mujeres que se atreven a desafiar estos mandatos son duramente atacadas, pensemos en lo que sucedió con Cristina Fernández de Kirchner, por ejemplo, durante el conflicto con las patronales agropecuarias por la resolución 125 sobre las retenciones a la soja, cuando le adjudicaron el apodo de “yegua” entre otros calificativos que configuran un verdadero ataque al género femenino, agresión que repudiamos firmemente y la consideramos una ofensa para todas las mujeres.
Podemos retroceder unas cuántas décadas atrás, cuando a Evita Perón, figura emblemática de los años 40/50, con una postura claramente defensora de los sectores más humildes de la sociedad, entre ellos tambien, las mujeres, era calumniada por las clases altas y denigrada por su inteligencia y su trabajo social para con las clases bajas.

Desde el colectivo Lentes Violetas, queremos expresar nuestra sororidad con todas aquellas mujeres que eligieron participar como candidatas en el actual proceso electoral y fueron atacadas a través de las redes sociales y otros medios con mensajes agraviantes que aluden a su presunta incapacidad para ocupar el cargo público (lugar machista si lo hay) para el que se postulan. Sabemos que fueron injuriadas también en relación con su vida privada. No es casualidad que en lo local la candidata a concejala Laura Aranda y la candidata a senadora Sandra Passarino hayan tenido que pasar por ese mal momento.

Desde nuestro espacio repudiamos totalmente ese accionar misógino y machista e invitamos a la sociedad a reflexionar sobre ello.

Este es nuestro tiempo, debemos seguir empoderándonos, formándonos para ocupar aquellos lugares a los que no tuvimos acceso en otras épocas por el simple hecho de ser mujeres. ✊💜

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