MADRID (AP) — Los festejos de los jugadores del Shakhtar Donetsk retumbaron en el desierto estadio Alfredo Di Stéfano.

Algunos pegaron gritos de euforia y otros alzaron los brazos, fundiéndose en abrazos tras el silbatazo final en Madrid.

No fue una victoria de rutina para el club de Ucrania.

Un Shakhtar Donetsk diezmado por un brote de coronavirus le propinó el miércoles al Real Madrid una impensada derrota en casa por 3-2 al abrir el telón del Grupo B de la Liga de Campeones.

Con apenas un puñado de sus titulares habituales, el club ucraniano fue despiadado al contragolpe para irse al descanso con una ventaja 3-0 y resistió cuando el Madrid descontó con un par de tanto al comienzo de la segunda parte.

“Es un resultado fabuloso", dijo el técnico del Shakhtar Luis Castro. “Sabíamos de todas las dificultades que nos esperaba y preparamos el partidos de acuerdo a las mismas. Los jugadores han hecho todo de una manera fantástica. Fuimos un equipo compacto desde el primero hasta el último minuto”.

El Madrid creyó haber rescatado el empate en los minutos de prolongación por cuenta del centrocampista uruguayo Federico Valverde, pero el gol fue anulado con el videoarbitraje debido a una posición adelantada del delantero brasileño Vinícius Júnior en la acción.

Los visitantes pegaron primero mediante el volante brasileño Tetê a los 29 minutos y aumentaron a los 33 por el autogol del zaguero madridista Raphael Varane. El delantero israelí Manor Solomon añadió el tercero a los 42.

El Madrid reaccionó con un remate desde fuera del área de Luka Modric a los 54 y Vinícius Júnior anotó a los 59, segundos después de ingresar.

“Tenemos que cambiar cosas, no nos lo merecemos. Es una noche mala, un partido malo, pero soy el entrenador y las soluciones las tengo que encontrar yo", dijo el técnico del Madrid Zinedine Zidane. “Fue falta de todo, cuanto te meten tres goles seguramente hemos hecho muchas cosas mal”.

El Shakhtar llegó a España muy mermado debido a que varios de sus titulares no estaban en condiciones óptimas de jugar tras permanecer aislados por haber dado positivo en pruebas de COVID-19.

Siete titulares habituales y un par de suplentes del primer equipo fueron descartados, y Castro debió convocar a siete jugadores del equipo B.

“Con el 3-2 tuvimos que replegarnos más para defender, me decía: ‘que este partido se acabe lo más pronto posible’", dijo Castro.

Más tarde, en el otro partido de la llave, el Inter de Milán recibía al Borussia Mönchengladbach.

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