Demian-Reidel
Demián Reidel, entre Miami y Buenos Aires

El presidente electo, Javier Milei, no logra aún definir íntegramente el Estado Mayor del manejo de la Economía, un binomio que institucionalmente integran el Ministerio de Economía y el Banco Central de la República Argentina.

Demián Reidel, el físico y economista que fuera vicepresidente segundo del BCRA cuando la entidad era presidida por Federico Sturzenegger, durante el gobierno de Mauricio Macri, quien hasta ayer se daba como casi seguro futuro presidente de la autoridad monetaria, no será finalmente de la partida.

El propio Reidel lo conformó por la red social X (ex Twitter), en la que escribió: “Para evitar especulaciones, quiero confirmar que en este momento no voy a ejercer la presidencia del BCRA. El presidente @JMilei cuenta con mi apoyo absoluto. Será un honor y un placer seguir colaborando con la construcción de la nueva Argentina”.

Y concluyó su posteo con la expresión “Viva la libertad carajo!”, marca identitaria de la campaña de Milei.

Reidel no va al Central
El posteo en X de Reidel, confirmando que no presidirá el Central, pero también su apoyo a Milei

De todos modos, desde el equipo mileísta señalaron: “Reidel va a estar en el lugar más indicado que el Presidente considere. No estaba confirmado en ningún lugar”.

Aunque aceptó reunirse con Nicolás Posse, quién será jefe de Gabinete del gobierno de Milei, Reidel nunca había dado el sí a la propuesta de encabezar el Banco Central. Si bien desde redes sociales fue durante la campaña electoral un entusiasta sostén de la candidatura del líder de La Libertad Avanza y se sintió halagado por el ofrecimiento que en nombre de Milei le formuló Posse para encabezar el Central.

La mesa chica de Milei no logra así resolver la tensión en torno de la designación del binomio ministro de Economía y presidente del Central, en buena medida a causa de las diferentes posiciones de los economistas que orbitan en el entorno del libertario acerca de la propuesta de dolarizar la economía.

Bala de plata

La dolarización y la eliminación del Banco Central como bala de plata contra la crónica inestabilidad e inflación argentinas fueron centrales en la campaña mileísta. El propio candidato dijo que tenía cinco propuestas de dolarización y que la que más le entusiasmaba era la del economista, historiador y profesor del CEMA Emilio Ocampo, que incluso la expuso en un libro que escribió con Nicolás Cachanosky.

Ocampo mismo explicó que había estudiado las experiencias de dolarización de Ecuador y El Salvador y que su propuesta incluía, para solucionar el problema de la enorme “deuda remunerada” del Banco Central, la constitución de un fideicomiso en el exterior a capitalizar, entre otros recursos, con acciones de YPF y fondos de la Anses, destinada a pagar en algunos años el pasivo del Central.

Luis Caputo Javier Milei Emilio Ocampo
Milei, entre Caputo y Ocampo. Caputo no está confirmado aún como ministro, pero Ocampo ya se bajó de la presidencia del BCRA

Durante la campaña el propio Milei dijo también que había recibido propuestas de fondos del exterior que aportarían recursos para llevar adelante el plan dolarizador.

Sin embargo, nunca estuvo claro de dónde saldrían esos recursos, y durante la campaña una amplia mayoría de economistas locales, incluidos los de Juntos por el Cambio, criticaron la idea de dolarizar la economía, que juzgaron inconveniente e impracticable, por falta de dólares para canjear por los pesos de la base monetaria y la “deuda remunerada” del Banco Central. Algo que Carlos Melconian, el candidato a ministro de Economía de Patricia Bullrich explicaba con la figura de una invitación a comer fideos con tuco, pero sin fideos ni tuco.

El apoyo electoral que Macri y Bullrich dieron a Milei después de la primera vuelta no borró esa diferencia. Tras el triunfo del libertario, por más de 11 puntos porcentuales de diferencia, la tensión reapareció.

Dolarizar sí o no

Milei elogió a Federico Sturzenegger, el expresidente del BCRA, a quien señaló como potencial ministro de Economía. Pero Sturzenegger no escondió su desacuerdo con la idea de dolarizar, que Milei sigue reivindicando, al igual que el objetivo de cerrar el BCRA. Ayer nomás, consultado al respecto, dijo que el cierre de la entidad “no es un asunto negociable”.

Excluido Sturzenegger como ministro de Economía, emergió la figura de Luis “Toto” Caputo, que desde la consultora Anker proveyó estudios y análisis al mileísmo y esta semana expuso ante banqueros un clásico y ortodoxo ajuste fiscal para estabilizar la economía, descartando que la dolarización y el cierre el Banco Central fueran objetivos de un futuro previsible.

La emergencia de Caputo y sus afirmaciones contrarias a la dolarización y el cierre del BCRA provocaron la baja de Ocampo, que paradójicamente había sido el primer “designado” de Milei, incluso antes de ganar la elección presidencial, para presidir el Central con la misión irrenunciable de cerrarlo.

Con Ocampo fuera de juego, desde las oficinas de Milei salieron a buscar a Reidel, pero el físico y economista finalmente no presidirá el Central, lugar para el que ahora se baraja el nombre de Pablo Quirno, quien fue jefe de asesores cuando Caputo fue ministro de Finanzas y director del BCRA cuando “Toto” reemplazó en la presidencia de la entidad a Sturzenegger.

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